Entraron a Zabaltzen en busca de 19 facturas y se llevaron 158 documentos. Euskalgintza Elkarlanean señala que el registro fue «a todas luces desproporcionado».
Información publicada en GARA el 26 de enero de 2001.
Entraron a Zabaltzen en busca de 19 facturas y se llevaron 158
documentos
Euskalgintza Elkarlanean señala que el registro fue «a todas luces desproporcionado»
La Fundación Euskalgintza Elkarlanean informó ayer que el objeto del registro ordenado por el juez Baltasar Garzón fue intervenir 19 facturas correspondientes a una promoción musical contrada por el clausurado diario «Egin» a Elkar, aunque «se llevaron 158 documentos» entre los que se hallan boletines oficiales y correspondencia privada con Lakua. Denunciaron que el registro fue desproporcionado, porque nunca se han negado a aportar la documentación pedida por los juzgados.
Alazne BASAÑEZ | DONOSTIA
Once miembros del patronato de la Fundación Euskalgintza Elkarlanean denunciaron ayer el «a todas luces desproporcionado» el registro ordenado el pasado martes por el juez Baltasar Garzón para intervenir 19 facturas, con fechas entre octubre de 1996 y noviembre de 1997, de Euskal Kulturgintza SA con Orain SA correspondientes a una promoción de música que el clausurado diario ''''Egin'''' contrató con la editora de música Elkar. Tras indicar que nunca se han negado a aportar documentación cuando se les ha requerido, apostillaron que «no nos parece que sea éste el camino habitual en las relaciones jurídicas: lo primero es requerir la comparecencia para la aportación de datos».
En nombre de la Fundación que engloba a la editora Elkarlanean, la distribuidora Zabaltzen y una cadena de librerias, Maria José Irizar y Joxe Azurmendi, presidenta y vicepresidente respectivamente, dieron lectura a un comunicado en euskara y castellano en el que explicaron que un magistrado de los juzgados de Donostia, una secretaria del juzgado de guardia, tres agentes de la Unidad Central de Inteligencia, dos funcionarios uno de ellos experto en informática, y tres inspectores de Hacienda, acompañados de una dotación de la Policía española, entraron en sus oficinas para intervenir las facturas en base a un auto de Garzón en el sumario 18/98, pieza separada pagarés.
«Si bien se personaron solicitando la entrega de 19 facturas, de hecho se llevaron en dos cajas 158 documentos, toda ella documentación auditada y que está en el registro». Precisaron que entre la documentación incautada se encuentran boletines oficiales, escrituras de constitución de sociedades y designación de órganos administrativos, correspondencia oficial privada entre el Ejecutivo de Lakua y la fundación, así como soporte magnético de la contabilidad y cuentas de Euskal Kulturgintza.
«La inmensa mayoría de lo que se han llevado consiste en documentación propia y particular que nada aporta a los hechos cuestionados en el sumario», indicaron antes de aclarar que la diligencia se alargó siete horas debido «a la posición firme de la empresa, que no permitió sacar los originales de su sede por lo que hubo que fotocopiar uno a uno todos los papeles».
«No somos objeto de acusación»
Tras indicar que sobre el registro se han publicado «informaciones inexactas, falsas, especulaciones y conexiones malévolas», subrayaron que «no somos objeto de ninguna acusación».
Reclamaron, así, la presunción de inocencia, y reivindicaron que «se nos permita desarrollar nuestra actividad empresarial, al igual que se les permite a otras empresas ajenas al sector cultural en euskara».
El registro ordenado por Garzón fue también objeto de la denuncia del GBB del PNV, que afirmó que «vuelve a poner bajo sospecha todo lo relacionado con el euskara, bajo supuestos pretextos antiterroristas». Mostró, así, su preocupación por el «impulso político» que percibe en el registro, «buscando, una vez más, la criminalización de cualquier actividad al margen del pensamiento único».
Según el GBB, la medida forma parte de «una campaña planificada de desprestigio de la cultura vasca amparados por el pacto antivasco».
EHE, por su parte, reclamó que se adopten las medidas políticas necesarias en defensa del euskara y llamó a todos los euskaltzales a dar pasos efectivos por la lengua vasca.
Euskal musika ere susmagarri bilakatzen denean
Alazne BASAÑEZ
Espainiar Auzitegi Nazionaleko Baltasar Garzonek agindutako azken miaketak epaileak berak itxi zuen ''''Egin'''' egunkariak Elkar disketxeari 1996ko urritik 1997ko azaroa bitartean kontrataturiko euskal musika produktuen fakturak zituen ustezko helburu.
Euskal kutsua duen edozer kriminalizatzeko tentaldiak ez du mugarik, eta aurreko pausoei oldar berria gehitzen zaio honako honetan. Euskalgintza eta kulturgintza ere jomugan jarri dituzte. Hor daude, adibide modura, Alfabe- tatze, Euskalduntze Koordinadoraren aurkako autoa, irakaskuntzako dekretua, euskara gehiago zokoratzeko arau berria Nafarroan edo euskara bide-seinaleetatik begi bistatik kentzeko ahalegin garbia.
Zabaltzen enpresa banatzailearen miaketa da, egun, azken adibidea eta bertan sartzeko erabilitako argudioa Euskal Herriko musikagintzan zeresanik izan duten musikarien lan diskografikoak banatu zituen promozio baten fakturak ziren.
Antza denez, Garzon epailearentzat susmagarri bilakatu da Arriaga, Hilarion Eslava, Pablo Sarasate, Usandi- zaga, Ravel, Aita Donostia, Guridi, Sorozabal, Escudero, Bello Portu, Kaxiano, Gorka Knörr, Txomin Artola, Barricada, La Polla Records, Delirium Tremens, Errobi, Hertzainak, Tijuana in Blue, Doctor Deseo, Larragako Joteroak, Antton Valverde, Gontzal Mendibil, Niko Etxart, Erramun Martikorena, Minxoriak, Kortatu, Amaia Zubiria, Fanfarre Xut, Kresala, Enrike Zelaia, Kazkabarra Tahures Zurdos edo Sasoi Ilunak interprete edo taldeen lana zabaltzea. Agian, entzutea ere bai. Sasoi ilunak dira hauek, musikarentzat ere.
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